Cooperativas y sostenibilidad
Hay desafíos que no se resuelven solos. Cuidar el ambiente, utilizar mejor los recursos y construir comunidades con más oportunidades requiere de respuestas colectivas y de la capacidad de unir esfuerzos en torno a necesidades que compartimos.
Para una cooperativa, esto forma parte de su identidad. Cooperar implica reconocer que nuestras decisiones tienen un impacto que va más allá de cada persona u organización, y que trabajar en conjunto puede ayudarnos a encontrar nuevas formas de responder a los desafíos que tenemos por delante.
En VERDE entendemos la sostenibilidad desde esa mirada, una forma de pensar cómo nos relacionamos con las personas, qué efectos tienen nuestras decisiones y cómo contribuimos al entorno del que formamos parte.
El bienestar de las personas también está relacionado con el lugar donde vivimos y con las condiciones de la comunidad que nos rodea. Lo económico, lo social y lo ambiental están presentes en nuestra vida cotidiana, en los recursos que utilizamos, en las oportunidades de trabajo, en las condiciones de nuestros barrios y en los espacios que compartimos.
Por eso, acompañar a nuestros socios también implica ampliar la mirada. La calidad de vida no depende únicamente de las oportunidades de cada persona, sino también del entorno en el que esas oportunidades se desarrollan.
De los valores a las acciones
Ser cooperativa se demuestra también en las decisiones de todos los días. Llevar nuestros valores a la práctica requiere acciones concretas y sostenidas. Optimizar el uso de los recursos, revisar nuestros hábitos de consumo, gestionar responsablemente los residuos y generar iniciativas que aporten al desarrollo de la comunidad.
Este compromiso también se refleja en las empresas en las que VERDE Inversiones participa y que trabajan en soluciones vinculadas al cuidado ambiental y la economía circular.
ÁBITO gestiona y articula soluciones para residuos sustentables, contribuyendo al desarrollo de la economía circular en Uruguay. Actualmente cuenta con 165 clientes y, durante el ejercicio comprendido entre el 1.º de octubre de 2024 y el 30 de setiembre de 2025, se compostaron 495.343 kilos de materiales y se reciclaron otros 893.150 kilos.
Uruplac, por su parte, ofrece una alternativa sostenible para residuos plásticos posindustriales que tradicionalmente no contaban con una solución viable en el país. A partir de estos materiales produce chapas onduladas y placas lisas reutilizables, utilizadas en la construcción rural y en sistemas de steel frame. La inversión de VERDE permitió la reubicación de sus instalaciones y la incorporación de nuevas maquinarias, generando las condiciones para ampliar significativamente su capacidad productiva en los próximos años.
También forma parte de este entramado Newlife, empresa especializada en Uruguay en el reciclaje de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE). Computadoras, teléfonos móviles y otros dispositivos pueden convertirse en residuos que afectan el suelo y el agua cuando no reciben un tratamiento adecuado. Su trabajo permite recuperar materiales y transformar estos residuos en recursos que vuelven a incorporarse a la economía circular.
La gestión cotidiana de VERDE también busca avanzar en el uso responsable de los recursos. Durante el ejercicio comprendido entre octubre de 2024 y setiembre de 2025, se utilizaron 1.587 kilos de papel, de los cuales el 83 % correspondió a papel reciclado. En materia energética, el consumo dentro de la organización fue de 194.653 kWh, registrándose una reducción de 22.759 kWh respecto al ejercicio anterior.
Estos datos, incluidos en el Reporte de Sostenibilidad 2025 de VERDE, permiten conocer algunos de los avances alcanzados y, al mismo tiempo, identificar oportunidades para seguir mejorando nuestra gestión y nuestro impacto.
Aprender y construir juntos
Muchas veces, cambiar la forma en que actuamos comienza por hacernos nuevas preguntas. Comprender de dónde vienen los productos que utilizamos, qué recursos necesitan y qué sucede cuando dejamos de usarlos puede ayudarnos a tomar decisiones de consumo más conscientes.
Aprender y compartir experiencias también es parte de ese proceso. Hay cambios que podemos impulsar desde nuestras propias acciones y otros que requieren organización, inversión y acuerdos entre diferentes actores. Reconocer esa diferencia nos permite entender mejor dónde podemos aportar.
La sostenibilidad no es algo que se alcanza de una vez y para siempre. Implica revisar lo que hacemos, observar los resultados y reconocer dónde todavía tenemos oportunidades de mejorar. Es un compromiso que se construye y se renueva con cada decisión.
Para VERDE, el sentido cooperativo de este compromiso está en conectar el bienestar de nuestros socios con el de la comunidad y su entorno, poniendo capacidades y recursos al servicio de una construcción compartida.
Porque frente a desafíos colectivos, necesitamos respuestas colectivas. Cooperar también es asumir nuestra parte y transformar esa responsabilidad en acciones concretas.



